lunes, 8 de febrero de 2010

Fascinación y modorra

Todavía tengo medio rostro tragado por la almohada y el cuerpo remolón entre las sábanas blancas. La luz de las diez de la mañana que entra por la ventana, invasiva y sin aviso. El no-silencio que se espesa en el aire. Veo las paredes blancas y desafiantes de la habitación, la lámpara con el bombillo gris encima de mi cama, el televisor en votos de silencio. Me protejo con las sábanas, me restriego los ojos, me pongo la mano en la frente. Estoy gobernado por el no-tiempo. Me siento perdido, pero salvado al mismo tiempo. Estoy vencido por una mezcla de fascinación y modorra. Estoy excitado entre el desasosiego. No puedo soltarme de esta trampa del aturdimiento. La serenidad y el fastidio me controla hasta los pensamientos. La calma me oprime y la vacilación me domina. Soy un esclavo de la nada.

José Roberto Coppola

7 comentarios:

Mathilde dijo...

Nada más rico que flojear en la cama en la mañana =o)
sobre todo cuando puedes hacerlo sin culpas

saludos!

Orologiaio dijo...

Un café con zumo y tostadas y verás cómo se te pasan todos los males. :)

Juan dijo...

Me quedo con la ultima frase " soy un esclavo de la nada " Hay veces que la nada nos ayuda a plantearnos cosas y a pensar mejor...

Besoso

Juancho!

Extranjera dijo...

Me encanta esa sensacion pero no habria sabido describirla como tu.
Te quiero!

Tristancio dijo...

El despertar es buscar razones más poderosas que las sábanas para continuar el día... los días.

(Es que me he visto en este texto... me he visto...).

Abrazo.-

Mr Blueberry dijo...

Esos momentos en los que salir de la cama se convierten en una misión de titanes...Que rabia dan...

Abrazotes

Galán de Barrio dijo...

cuesta salir de ahí...

pero se puede!

abrazo fraterno