martes, 7 de septiembre de 2010

Aquí

Ese mediodía en mi oficina vi cómo mis dedos se paralizaban en el teclado, desprendí la mirada del monitor y recuperé un pensamiento que había estado negando. Me dije: ¿Qué sigo haciendo aquí?

José Roberto Coppola

5 comentarios:

Tristancio dijo...

Muchas veces nos hacemos esa pregunta... la vez que la respondemos es probablemente cuando decidimos quemar las naves.

En fin... también depende de la respuesta.

Saludos.-

Carito dijo...

Uyy eso da susto... lo bueno es que hacerse la pregunta es el paso inevitable que antecede a encontrar la respuesta.

Gastón dijo...

Quizás esperando la respuesta a esa pregunta...

Carlos A. dijo...

Nadie dijo que la cosa iba a ser fácil, hay veces en las que solo debemos mostrar perseverancia, la duda puede invadirnos, siempre es la invitada especial, solo hay que saber darle fin a la conversación y hacer que llegue hasta la puerta ¿no?.

Natur Moreira dijo...

terapia...sos grosso!