sábado, 3 de marzo de 2012

Ojos cerrados

Estoy sentado en una de las sillas de la cocina. Los codos apoyados en la mesa. Escucho el murmullo perturbador de la nevera. Veo la licuadora blanca, plástica, vacía. Mi taza negra en una esquina del lavaplato. Me levanto y guardo unos platos en el estante y el eco de la losa cuando los dejó en reposo se vuelve expansivo, lacerante. Como esos ruidos que de repente encuentras violentos, tanto que pueden desquiciarte. Vuelvo a la mesa y con un codo como soporte me sujeto el mentón. Y entonces cierro los ojos. Y en la oscuridad la luz amarilla y fastidiosa del bombillo de la lámpara de techo sólo la siento en mi piel.

José Roberto Coppola

5 comentarios:

VALENTIN dijo...

Es la descripcion tipica de una resacca .... uffff!!!!

Tristancio dijo...

Estados del estar vivo...

morocha dijo...

Desde hace mucho que te sigo, pero hace poco me hice un blog. Espero ver más publicaciones tuyas que me encanta leerte.
Saludos!

Una Pequeña Princesita dijo...

Por qué nos abandonaste? Porque te abandonaste ati mismo aquí?

un pirata dijo...

Vuelve pronto, te esperamos.. tu terapia y yo!