martes, 20 de abril de 2010

De como dos amigos se escapaban de la oficina a comer helados

Nos sentábamos en un placita cerca de la oficina. Mi amiga Carla y yo, nos escapábamos por unos minutos del trabajo e íbamos a comprar helado y nos los comíamos mientras hablábamos tonterías. Era nuestro "gelato time", así lo llamábamos. Siempre teníamos una excusa para comernos alguna barquilla de esas de carritos. Era nuestro dulce escape. Nuestro break para estar solos. Nuestra huida. Un ritual que siempre compartimos al igual que la terapia de piso que inventamos juntos y que consistía en tirarnos en la alfombra de la oficina para soltar disparates sin que nos importara quien pasara -bueno, si sentíamos que podía venir el jefe mayor nos levantábamos azorados-. Pero ya teníamos preparada alguna excusa tonta como que alguno de nosotros se sentía mal o que se nos había caído algo y lo estábamos buscando. Ahora que Carla vive en Nueva York y yo sigo acá en Caracas ya no puedo hacer "gelato time" con ella. Una vez me preguntó: "¿Cuándo empezamos a ser Carla y José?". No lo sé. No lo sé. A veces cuando me siento solo en la oficina sólo quisiera que ella llegara de repente y me invitara a comer un helado en esa placita como en los viejos y dulces tiempos...

José Roberto Coppola

8 comentarios:

Orologiaio dijo...

Creo que te voy a copiar la idea,ahora que viene el buen tiempo...

:)

Harry Haller dijo...

Son esas pequeñas grandes cosas que hacen más ameno al día en la oficina. Nunca dejes de pensar en su retorno. Coppola te saluda!!

Cybeles dijo...

Me gustó la pregunta ¿Cuándo empezamos a ser Carla y José?
Qué bueno...
Yo también la extrañaría...

NoeliaA dijo...

Buen concepto ese de la terapia de piso...

VALENTIN dijo...

La mejor parte??? Los gratos recuerdos que conservas de tu increible amiga Carla :)

Extranjera dijo...

Te adoro con toda mi alma. Yo tambien extrano nuestros gelato time. Mudate a NY y asi tendriamos MAGNOLIA time!

Carito dijo...

¿Cuándo se empiezan a ser fulano y sutano?... es una pregunta genial. Quién sabe cuándo pasa. Siempre cuando nos damos cuenta ya es un duo que dura para siempre, aunque ella esté en Nueva York y tú en Caracas

Ma. Isabel dijo...

Sé que ese vacío no lo suplirá nadie porque Carlita es única... pero, a falta de pan... cuando estés triste me llamos y nos tomamos un cafecito en el gato jeje, lo llamaremos -the cat epernay time-