domingo, 8 de agosto de 2010

El claustro voluntario

La piel no resiste más. Bajo esa susceptibilidad inminente, tibia, inofensiva... hormiguea el desespero. Después de varios días de encierro de potestad propia ya mi piel no soporta tanta condena. Y la voluntad se vuelve suplicio. La obstinación me seduce. Camino entre los pocos metros cuadrados de mi apartamento, abro y cierro la nevera en repetidas visitas, me tiro en la cama a leer el periódico, me siento en la mesa de la cocina a abstraerme en el laptop... Ese aislamiento voluntario ya me extorsiona. La piel me reclama tanto castigo. Me retuerzo en el colchón como un ciempiés, veo la luz del sol desde la ventana de mi cocina, me asomo al espejo del baño para encontrar a alguien más en el apartamento. Las ansias de distanciarme de todo se vuelven solubles con el paso de las horas. Esa reclusión que anhelaba con voracidad se disipa. Soy un ermitaño incómodo y nómada. Me gusta la soledad, pero no me gusta estar atrapado. Fracaso rápido en esa misión de propia deportación. Quizás el retiro no es acá y está lejos, en otra parte. Quiero abrir la puerta del apartamento. Quiero imaginar una opción. Quiero escapar...pero a otro lugar donde no haya nadie.

José Roberto Coppola

7 comentarios:

Tristancio dijo...

"Y cómo huir cuando no quedan islas para naufragar..."

Carito dijo...

Amé cada línea

Karu dijo...

a veces siento esa misma ultima frase, escapar! sin saber exactamente a donde! Caí de casualidad en tu blog, pero seguiré visitandolo! Saludos

Juan dijo...

Ufff... escapar... Uno piensa que escapando se olvida de todo y no es así. Lo que si hace es dormir el problema o lo que sea , pero algun dia tenemos que volver de ese escape y enfrentarnos de una buena vez a nuestros miedos o debilildades. Sos un tipo capaz de enfrentar todo , hay que dar el primer paso nomas , es el mas dificil , pero cuando lo logras , despues todo es mas llevadero!

beso Jose!

Juancho!

Hisae dijo...

Te ofrezco mi mar para la escapada... Te espero en el otro lado...

MucipA dijo...

No hace mucho tuve la sensación que transmites con estas palabras.
La huida nos hace anhelar el regreso y el claustro voluntario nos pide la huida.
Escapa si lo necesitas y regresa cuando sea preciso.
Un saludo

Meme dijo...

Ese lugar está dentro de ti. Tan cerca que parece inalcanzable...