viernes, 17 de abril de 2009

La anestesia del dolor

Siento la piel tirante, como si una película impermeable se hubiese adherido a ella. El corazón me late distinto en un sonido potente, tranquilo, espaciado. Creo que no voy a sufrir más y lo creo de verdad, confío en que nada podrá derrotarme. Me siento inmune. Me siento como imagino que debe sentirse el que ha despertado de una larga cura de sueño. Me vuelvo más flemático, más manso, más calmoso. Es como un estado de una hibernación consciente, como si fuese un lúcido sonámbulo. Experimento una alegría apacible, infinita y hueca. Una felicidad elástica. No hay momento, no hay tiempo. Es como si el futuro y el pasado no existieran y el presente fuese la única opción. Me siento invencible. Siento que transpiro una sustancia radioactiva que me protege. Me siento conservado ante el peligro. Es la anestesia del dolor. Y camino con pisadas de terciopelo, y respiro un aire denso y esponjoso, y veo como si tuviese puestos unos lentes tridimensionales. Siempre siento esta anestesia después de haberme encontrado abatido y vencido. Justo cuando creo que no puedo sufrir más porque el tanque del sufrimiento se quedó vacío. La vivo luego de asumir que no lloraré jamás. Es un engaño benigno del cuerpo. Es una trampa de mis propias percepciones. El trance no es eterno, tiene un final. Y como toda anestesia, se pasa, se acaba y vuelvo a sentir de nuevo.

José Roberto Coppola

26 comentarios:

Lucas.- dijo...

Muy bueno esto.

Lauri dijo...

¿Sabés cuál es el problema de la anestesia?
Que cuando pasa el efecto, todo duele mucho más.

No hay que fiarse de la falta de dolor.

Johan Bush Walls dijo...

Es una trampa de sus propias percepciones, o está borracho maestro.

Salú pue.

Mr Blueberry dijo...

Me ha gustado la descripción...Pensando, veo el dolor como algo temporal y los dolores son diferentes en función de la circunstancia que nos hace daño. Puede ser algo puntual que se supera con la anestesía que cuentas y el tiempo o puede ser un dolor que se te queda agarrado dentro y que no sale...Alguien dijo que son las cosas que no podemos aceptar, las que más nos duelen...¿Anestesia = Aceptar?

Abrazotes

Donce dijo...

Tranquilo, somos animales de costumbres y hasta al dolor se acostumbra un@.
Como dice Mr Blueberry... sólo hay que aceptarlo. Es pura supervivencia.

Un besito
(Jo, cómo transmites!!)

yacasinosoynadie dijo...

yo también creía que nada podía volver a doler... y ¡pum! ahí esta de nuevo "eso" estallando en medio del pecho... Nada que hacer, contra el dolor no hay cura...

Siguiendo un poco la linea del maestro Johan: luego de una buena borrachera que te hace olvidar llega el guayabo, la resaca potente que te atraviesa sin piedad.

Vuelvo por acá y encuentro que cada día escribes mejor, encuentro que cada día estos textos me llegan más, que bueno encontrar tanta vida en estos blogs amigos cuando el mio se ha ido convirtiendo en un espantajo desnutrido.

PDT: por ahí te dejé comentarios en otros textos

Un abrazo hombre.

madamelulu dijo...

a veces la anestesia al dolor es un dolor más fuerte. Glup.

Noelplebeyo dijo...

Al final ...la anestesia termina en placebo...mejor dosificar

lare dijo...

la anestesia temporal puede ser la práctica de algún tipo de meditación, porque si conseguimos que la mente se ralentice, es posible entender porque duele, y transformar ese dolor, y crecer, bueno, si parece un poco teórico, pero es que hay que poner algo de intención, muak

Tony dijo...

Para el dolor del cuerpo siempre tenemos un remedio...pero para el del alma amigo mío.......


un abrazo

VALENTIN dijo...

mmmm. Que digo? que la anestesia que más prevalece por más tiempo es la fortaleza que desarrollamos ante las situaciones que afrontamos a diario con cada tropiezo, con cada caida; es normal, levantarse es lo más recomendable, como tambien disfrutar la caida sin asumir la derrota.
Un abrazo!!!

Artemisia dijo...

bueno como lo eh dicho en mi blog, cuando digo un dia que me siento bien, al otro dia pasa algo que me hace sentir mal, no confio mucho en los buenos ratos pero trato de disfrutarlos :)..

salu2...

Terapia de piso dijo...

Lucas: gracias.
Lauri: Nunca hay que confiarse en su ausencia.
Johan: la primera, seguro.
Mr Blueberry: la aceptación de que no se ha ido.
Donce: no sé si quiera acostumbrarme al dolor, pero tampoco que se vaya para siempre.
Jorge: gracias por esas palabras. El golpe viene aunque creas que no vendrá. Es una fantasía.
Lulú: te lo aseguro que no.
Noel: No, la anestesia te inhibe, te tranquiliza, te calma, pero sólo por un tiempo.
Lare: hay que tamizar el sufrimiento y quedarse con lo bueno.
Tony: lo sé, lo sé.
Valentín: lo que sí te puedo decir es que el dolor siempre llega.
Artemisia: porque a veces anticipan un dolor más fuerte.

Agradecido estoy con todos.

José Roberto Coppola

Rous dijo...

yo tengo la teoría: para que los lutos sean cortos hay que llorar como niño y vivir plenamente la pena. Es como prender una lámpara a la máxima potencia hasta quemarla. Funciona! La anestecia ya no hace falta porque el dolor, simplemente se esfuma

Vanesa dijo...

Como quisiera pasarte una película de mis desventuras…para que en ella puedas ver que todo pasa...y que la calma siempre prevalece…llora el dolor...llóralo todo lo que quieras…pero solo una vez (tal como te dice Rous)..y deja que entre cada lagrima..entre cada herida se vaya cerrando ese capitulo…y no engañes tu dolor ni te engañes a ti mismo…todo pasa..créeme…ya luego me dirás…Besos

PAOLA dijo...

Me hiciste vivenciar la maravillosa y parcial anestesia antes de mi cesárea, esa sensación de quasi dolor, de quasi sentir, de felicidad plena, aunque luego las heridas duelan, la anestesia es como un paño frío sobre la fiebre irreverente
tus pisadas de terciopelo han llegado a mi laberinto y las escuché, y puedes entrar, sin anestesia.

No creo que con tu sensibilidad tengas un segundo de no percepción, sabes que te admiro.

Na dijo...

"Una felicidad elástica."
Esa frase es genial.

Y sí, eso es lo que tiene la anestecia... te quita la capacidad de sentir, pero sólo por un rato.

Galán de Barrio dijo...

què sè yo, para mì que estàs drogado...

jaja

abrazo titàn

relax

g. dijo...

A veces es necesario el dolor para sentirte vivo. A veces es necesaria la anestesia para nublarte. A veces son veces.
A veces nada.

RHONA dijo...

Muy bueno ;)

Terapia de piso dijo...

Rous: pero esta anestesia me pasa exactamente luego de eso.
Vanesa: me encanta eso de que la calma siempre prevalece.
Paola: gracias por esas lindas palabras.
Na: sólo por un rato, es verdad.
Galán: drogado de dolor por la anestesia, sí. Porque la anestesia es una droga.
G: cómo me gusta la palabra a veces.
Rhona: bienvenida.

Gracias por la pasada.

José Roberto Coppola

Juan dijo...

Jose!
aca estoy... Coincido que despues de la anestesia viene un dolor mas fuerte como dicen por ahi arriba , pero tambien estoy a favor de ella ya que hay dolores muy fuertes que si no los hacemos calmar por un rato no nos deja encarar otras cosas con la mente limpia...

Beso!

Juancho!

Natalia Astuácas dijo...

José, hola cariño, espero estés muy bien, ya esto de vuelta al mundo bloggero.

Me gustó mucho tu post, es nostalgico, triste, el dolor que siempre o casi siempre está relaciondo con el amor... y el amor de algua forma siempre está en todas y todos nosotros... por lo que este relato nos llega al alma... un abraz

Hisae dijo...

Debo hacerme amigo tuyo... Lo sé...

Soledad dijo...

Me encantó!
Muy buenas las imágenes creadas, don!

Saludos :)

Laluz dijo...

Disfrutemos la anestesia. Pero sólo por un breve espacio de tiempo. El dolor tarde o temprano, siempre nos recuerda que aún hay mucha vida en este cuerpo.