martes, 18 de agosto de 2009

Todas quieren ser Marilyn aunque no lo digan

La luz, que entraba por la ventana de su apartamento de Nueva York, invadía casi toda su cama. Yo me acababa de levantar de su "sofá vainilla" como a ella le gusta llamarlo. Mi amiga Carla estaba jugando entre las sábanas a no quererse levantar mientras su esposo estaba en la cocina. Me levanté, agarré mi cámara fotográfica y aún con mi pijama puesta, me paré encima de su cama y empecé a tomarle fotos y Carla se convirtió en Marilyn porque todas quieren ser Marilyn, todas lo son en algún momento. Carla empezó a cubrirse con su edredón y empezó a coquetearle a la cámara. Y pienso en ella y su caminar sedicioso; en Carolina y sus medias panties y zapatos de tacón; en Mary y su pellizcos traviesos; en Silvia con su pestañeo y movimiento de hombros; Olga y su etérea presencia; Andreína y la respiración que nace desde su cintura; María y sus tatuajes de corazón; Mirna y su efusividad desbordada; Magaly y su movimiento de cabello; Ana y sus labios rojos; Mónica y su sutil movimiento de manos; Érika y su voz que envuelve; Deborah y su desacato; Liz y su electricidad en el cuerpo; Adriana y cada vez que enciende un cigarrillo... Todas quieren ser Marilyn, aunque no lo confiesen y aunque a veces no se den cuenta.

José Roberto Coppola

21 comentarios:

Juan dijo...

Tambien! como para no querer serlo , la bomba sexy! no habrá otra igual.
Muy buen relato Jose!

beso

Juancho!

Mathilde dijo...

sí, todas queremos ser marilyn.

Hisae dijo...

Que flash tan bueno.
Enhorabuena.
Yo... también quiero ser marilyn...

El sereno de los faros dijo...

y...sin fisuras. exacto

abrazo,

Natalia Astúa Castillo (Natalia Astuácas) dijo...

José Roberto holaaaaaaaaaaaa yo vuelvo a mi blog después de algún tiempo y por lo tanto acá estoy en el tuyo también.

Un fuerte abrazo cariño, besos.
Cuidate mucho.

VALENTIN dijo...

Es cierto, tienes razón, más creo que es un poco de vanidad envuelta en coqueteo, sensualidad, en fín.
Me gustó mucho este escrito.
Abrazossss!!!

Soledad dijo...

Sin vestidos al viento, sin cabelleras rubias ni gotas de Chanel, todas las mujeres (femeninas), somos Marilyn... no siempre, pero casi siempre. Especialmente si sabemos que le gustamos a alguien.

Galán de Barrio dijo...

es que nunca dejaron de querer ser princesas!

qué linda que es Carla!
qué envidia que vos puedas conocerla!

Los espero cuando quieran venirse a mi país, así vamos a tomar un fernet :)

Gastón dijo...

Por suerte cada una de ellas pueden hacernos un mundo.

(y ni hablar de una Marilyn completita)

Francisca dijo...

:D
Si con todo el $$$$$ que tenía, cualquiera pues!

Agostina dijo...

TODAS!

Ginno dijo...

jajaja muy buena! tooodas!

madamelulu dijo...

bueno está bien pero sin lunar

Na dijo...

:D

(Absolutamente todas)

Cesc dijo...

Y si encima estan en Nueva York, aun lo quieren ser más.

Amo a Marylin

Blonda dijo...

Doy fe. Lo mas caro de mi casa es el cuadro de Marylin pintado en oleo que esta sobre mi cama.

Unica, siempre.

besos!!!

Orologiaio dijo...

Cuántas, cuántas, cuántas...

KI dijo...

La inigualable Marilyn...

Dara Scully dijo...

A mí es que el rubio no me sienta bien.



miau rojo como los labios de ana

Extranjera dijo...

El comentario de soledad no puede ser mas acertado: todas SOMOS Marilyn. No importa que no tengamos sus bondades, lo que importa es sentir que las tenemos. Yo si me siento Marilyn cuando tengo los hombros descotados, cuando me pinto los labios de rojo, cuando me visto de negro y me hago un mono y sobretodo cuando quiero seducir. Gracias Jose por notar mis esfuerzos en sentirme como ella. Te adoro

butterflies in your stomach dijo...

No hacen falta gestos o palabras.
Pon una Marilyn en tu vida!

Quiero que mi desenvoltura sea como la de Marilyn para poder olvidar cualquier impedimento y objetar "una sonrisa Marilyn" como respuesta.

Es un texto, de verdad, GENIAL.